¿Que es la conciencia?
La palabra (del latín cum conocimiento y scire saber), la utilizó por primera vez Francis Bacon en el siglo XVII. Más tarde en el mismo siglo, John Locke la definió “la percepción de lo que ocurre en nuestra mente” (1690). A principios del siglo XIX era frecuente denominar a la nueva ciencia de la psicología como “la ciencia de la conciencia”.
El estudio de la conciencia sufrió un importante retroceso en los círculos psicológicos cuando los conductistas ejercieron su influencia. En 1913, un año antes de que fuera elegido presidente de la Asociación Americana de Psicología, John B. Watson publicó su manifiesto conductista, en el cual proclamaba: “Ha llegado la hora de que la psicología abandone toda referencia a la conciencia”. Ya que la mayoría de los psicólogos estaban de acuerdo con la proposición de Watson de que la psicología solo puede ser científica, si estudia comportamientos que se puedan observar y medir, dejaron de investigar lo que ocurría dentro del cerebro humano. Los que persistieron en querer penetrar los sentimientos y pensamientos lo hicieron cada vez más dentro de un marco neurológico y fisiológico y no en el psicológico. No fue, hasta mediados del siglo XX, cuando el estudio de la conciencia volvió a ser respetado en los ambientes psicológicos.
Hoy en día el énfasis en el estudio de este tópico, aunque sin embargo esquivo fenómeno, se centra en la posibilidad de definición y descripción de sus diversos niveles denominados “estados de Alternativos” o “Estados alterados”. Mientras no exista ninguna definición universalmente aceptada de la conciencia, podemos adoptar, como definición de trabajo, la siguiente: “Darnos cuenta de nosotros mismos y del mundo que nos rodea”.
El estado normal frente a los estados de conciencia alterados
El estudio de la conciencia se a centrado más en los estados alterados que en el estado normal.
Generalmente, se considera como estado de conciencia normal, aquel en el que pasamos la mayor parte de las horas de vigilia. Cualquier cambio “cualitativo” de nuestro estado normal es considerado como un estado alternativo o alterado. “cualitativo” es la palabra clave, ya que la diferencia tiene que ser de clase, no solo de grado.
El concepto de normalidad varía de una persona a otra. Un músico puede a menudo oír una melodía mientras está haciendo sus quehaceres diarios, mientras otra persona sólo puede oír un tema musical bajo la influencia de las drogas.
El concepto de normalidad también difiere en función del transcurso del tiempo, el medio físico y la cultura. Tal como Tard (1969) señala “muchas personas pertenecientes a culturas primitivas creen que casi todo adulto normal es capaz de entrar en estado de trance y ser poseído por un dios; el adulto que no puede hace eso es un disminuido psicológico para ellos.
Características de los estados alternativos y los estados de conciencia (ECA’s)
Todos hemos experimentado estados de conciencia diferentes al dormir, soñar o estar enfermos con fiebre alta. Algunos también hemos experimentado un ECA producido por la meditación, la hipnosis o las drogas. El primer grupo citado comprende los estados alternativos, mientras que el segundo consiste en lo que consideramos los estados alterados. Estos últimos no aparecen de una forma espontánea y hay que provocarlos deliberadamente.
Alteraciones del pensamiento: Experimentamos diferentes grados de concentración, atención, memoria o capacidad de juicio. No estamos seguros de lo que es real y de lo que no lo es, confundimos la causa y el efecto. Cosas que normalmente parecen absurdas de repente se convierten en incuestionables.
Pérdida de la noción del tiempo: Puede sentir que el tiempo se detiene o bien que avanza muy rápidamente.
Pérdida del control: Puede resistirse a la pérdida de control luchando contra el sueño, o bien puede abandonar toda sensación de autocontrol, intentando entrar en un estado místico o en un viaje provocado por drogas alucinógenas.
Cambios en la expresión de las emociones: Es posible que muestre sus emociones mucho más abiertamente, como el hombre que llora a mares, rie a carcajadas o pega a su mujer violentamente cuando esta borracho. O bien puede que se encierre en si mismo no mostrando ninguna emoción, como si estuviera en un estado de profunda meditación.
Cambios en la imagen corporal: Puede experimentar la sensación de encontrarse fuera del cuerpo, sentirse muy pesado o muy ligero, o sentir que ciertas partes del cuerpo se han encogido o crecido, se ha vuelto de gomo o por el contrario están muy rígidas.
Alteraciones perceptivas: Puede ver visiones, oír voces o músicas extrañas. O quizás sienta que percibe las cosas de forma lenta y pesada. Las pinturas realizadas por personas que están bajo el influjo de drogas, o atravesando un episodio esquizofrénico, suelen representar tales alteraciones.
Cambios en el sentido o significado: Puede experimentar que ha obtenido un conocimiento nuevo e interesante, como si se hubiera encendido una idea que le permite discernir todo lo que estaba oscuro. El soñador, el mediador, el borracho, todos piensan haber encontrado el sentido último de la vida. Sin embargo, en la mayoría de los casos una vez que cambia de estado, el conocimiento se desvanece o se vuelve trivial.
Sensación de incapacidad para describir algo: Es posible que diga: “No lo puedo explicar”. Aunque parte de su problema puede ser debido a una falta de vocabulario para describir experiencias lejanas de su ambiente cotidiano, o quizás puede deberse a una pequeña amnesia o a que sus procesos mentales eran tan lentos y diferentes durante la experiencia que no se daba bastante cuenta de lo que ocurría para poder ahora describirlo.
Sensación de rejuvenecimiento: Puede experimentar una sensación de rejuvenecimiento al salir de ciertos tipos de ECA, como un sueño profundo, ritos primitivos de pubertad o experiencias de conversión religiosa.
Hipersugestionabilidad: El trance hipnótico es, naturalmente, el primer ejemplo del grado en el que una persona, en un estado alterado, es capaz de expresar creencias y actuar según las sugerencias de otra persona. Pero también puede sucederle esto en otras circunstancias. Ludwig explica esta sugestionalibilidad en función de diversas características del estado alterado, que incluirían la pérdida del contacto con la realidad, facultades críticas disminuidas y aceptación y la aceptación de las contradicciones.
Provocación de estados alterados
El modo de inducir un estado alterado determinado tiene mucho que ver con el tipo de estado que se quiere provocar, el tipo de persona y las circunstancias que le rodean. Los métodos de inducción varían desde la sobre estimulación a la retirada completa de estimulación.
Repetición, monotonía, restricción del movimiento: La reclusión en soledad, caminar sobre laderas árticas sin señal alguna, conducir millas en una rápida autopista, inmovilización postoperatoria.
Sobrestimulación, actividad continuada: Tortura en tercer grado, lavados de cerebro, la influencia de las masas en una reunión religiosa o en las ceremonias tribales, bailes frenéticos, masturbación continua, carreras de larga distancia, conflictos emocionales.
Concentración mental: Rezar, hacer de centinela, leer, escribir, resolver problema, escuchar a un orador carismático.
Pasividad: Soñar despierto, somnolencia, meditar, autohipnosis, música relajante, asociación libre durante el psicoanálisis, relajamiento muscular cuando se toma el sol.
Factores fisiológicos: Cambios en la química corporal provocados por drogas, deshidratación privación del sueño, ayuno, hiperventilación, fiebre, enfermedad, retirada de fármacos que crean adicción.
hola pfrof la pagina me parece interesante puesto que la psicologia social todos los dias convivimos con un factor social todos los seres humanos nesecitamos relacionarnos diariamente para que exista una comunicación y cada uno de nosotros tenemos comportamientos distintos, forma de pensar ,vestir, etc, cada uno utiliza la psicologia para conocer su entorno y poder desarrollarnos desde que nacemos empezamos con la psicologia puesto que empezamos a conocer el mundo