El sueño
Podemos ver el impacto de la tecnología sobre la psicología en lo que ha ocurrido en el campo, todavía en crecimiento, de la investigación sobre el sueño. Hasta hace unos 30 o 50 años los científicos habían estudiado casi exclusivamente el estado de vigilia. Esto cambio en 1929 con el descubrimiento del electroencefalograma (EEG), instrumento que mide la actividad de las ondas cerebrales y sobre todo, en 1937, con el descubrimiento de Loomis y sus colaboradores de que ciertas etapas del sueño están relacionadas con los estados EEG.
Sin embargo, fue en los años 50 cunado la investigación del sueño comenzó realmente con una serie de estudios llevados a cabo en la Universidad de Chicago, Eugene Aserinsky, estudiante de post grado que trabajaba con Nathaniel Kleitman, estudió los movimientos de los ojos de los niños dormidos. advirtió la existencia de periodos en los que los ojos se movían muy rápidamente durante el sueño, siguiendo patrones muy similares a los movimientos oculares que se producen en el estado de vigilia. Este descubrimiento llevó a la distinción del sueño REM (Rapid eye movement, o Movimiento rápido de ojos) y el sueño NOREM (sin movimientos rápido de ojos), que muestran diferentes patrones de ondas cerebrales, niveles de respiración, tasa cardíaca y patrón es de sueño (Aserinsky y Kleitman, 1953). Permitió también distinguir entre cuatro niveles de sueño NOREM. Los dos tipos de sueño (REM y NOREM) y sus diversas etapas muestran tipos únicos de actividad en muchos de los procesos del cuerpo, y no simplemente una reducción de actividad en todos los sistemas (Williams, Holloway y Griffiths, 1973)
La mayor parte de lo que sabemos sobre el sueño se lo debemos a los voluntarios que han aceptado pasar muchas noches en laboratorios de sueños, conectados a aparatos de medición como el electroencefalógarfo, que mide las ondas cerebrales, el elctromiógrafo, que mide los movimientos musculares, y el electrooculógrafo, que mide el movimiento de los ojos.
Sin embargo, fue en los años 50 cunado la investigación del sueño comenzó realmente con una serie de estudios llevados a cabo en la Universidad de Chicago, Eugene Aserinsky, estudiante de post grado que trabajaba con Nathaniel Kleitman, estudió los movimientos de los ojos de los niños dormidos. advirtió la existencia de periodos en los que los ojos se movían muy rápidamente durante el sueño, siguiendo patrones muy similares a los movimientos oculares que se producen en el estado de vigilia. Este descubrimiento llevó a la distinción del sueño REM (Rapid eye movement, o Movimiento rápido de ojos) y el sueño NOREM (sin movimientos rápido de ojos), que muestran diferentes patrones de ondas cerebrales, niveles de respiración, tasa cardíaca y patrón es de sueño (Aserinsky y Kleitman, 1953). Permitió también distinguir entre cuatro niveles de sueño NOREM. Los dos tipos de sueño (REM y NOREM) y sus diversas etapas muestran tipos únicos de actividad en muchos de los procesos del cuerpo, y no simplemente una reducción de actividad en todos los sistemas (Williams, Holloway y Griffiths, 1973)
La mayor parte de lo que sabemos sobre el sueño se lo debemos a los voluntarios que han aceptado pasar muchas noches en laboratorios de sueños, conectados a aparatos de medición como el electroencefalógarfo, que mide las ondas cerebrales, el elctromiógrafo, que mide los movimientos musculares, y el electrooculógrafo, que mide el movimiento de los ojos.
Niveles y tipos de sueño
Un trazado de EEG muestra la amplitud de las ondas cerebrales, es decir, la altura de cada onda cunado se muestra su nivel de voltaje por los movimientos de la pluma sobre la página, y su frecuencia, es decir, la velocidad de los movimientos de la pluma hacia arriba y hacia abajo. Cuando está completamente despierto, un electroencefalograma (EEG) de sus ondas cerebrales muestra ondas beta, pequeñas y rápidas. Justo antes de dormirse, cuando está relajado pero despierto aún, sus ondas cerebrales adquieren un ritmo de ondas alfa, más grandes y más lentas (de 8 a 12 ciclos por segundo); los ojos empiezan a cerrarse, la respiración y la velocidad del corazón disminuyen y desciende la temperatura corporal.
SEGUNDO NIVEL
A medida que va cayendo en un sueño más profundo, aparecerá en el EEG uno de los dos modelos de ondas cerebrales que se dan en esta etapa. Uno muestro rachas cortas de actividad cerebral; son las "espigas" del sueño (12 a 14 ciclos por segundo); el otro es un complejo K, una onda de baja frecuencia y amplitud elevada, que tiene lugar como respuesta a algún estímulo externo, como un teléfono que suena, o interno, como el dolor de una indigestión.
El sueño REM también es conocido como sueño "activo" o "paradójico", porque todos los síntomas son muy parecidos al estado de vigilia, aunque se está claramente dormido. Otra paradoja es que, a pesar de las muchas señales de actividad, los músculos están tan relajados que no es posible ningún movimiento. Por eso el sonambulismo nunca ocurre durante el sueño REM. su primer período de sueño REM puede durar de 2 a 5 minutos, mientras períodos posteriores duran hasta una hora. Este es el periodo de sueño en el que más posibilidad hay de soñar.
El sueño es universal en todo el reino animal. Aunque hay muchos animales que duermen mucho y otros que duermen poco, ningún animal puede vivir sin dormir. Los animales menos evolucionados también parecen pasar por periodos de sueño REM y NOREM, al igual que el ser humano.
El conocimiento de que el cerebro funciona durante el sueño ha atormentado a los investigadores excesivamente ocupados con la posibilidad de poder aprender durante el sueño. ¿No sería maravilloso poder enchufar un "cassette" al lado de la cama por la noche y despertarnos por la mañana con la cabeza llena de nuevos conocimientos? Desgraciadamente, "ningún estudio ha sido capaz de mostrar de manera convincente la habilidad para asimilar material verbal complejo durante el sueño".
Las plantas, los animales y los seres humanos viven de acuerdo con relojes diarios internos que les marcan la actividad diaria. Estos ritmos circadianos (del latín: cerca de un día) deciden qué cantidad de sueño necesitamos cada día. ¿Qué pasaría si no tuviéramos que comer o dormir o estar despiertos en horas determinadas? En un experimento realizado a principios de los años 60 se llevó a una personas a un sótano sin ventanas ni relojes, ni radio, ni televisión ni ningún otro objeto que pudiera indicar el momento del día o de la noche (Aschoff y Wever, citado por Moore-Ede, 1982) Los participantes comían y dormían cuando lea apetecía. A través de estas y otras investigaciones hemos descubierto que la mayor parte de los seres humanos se organiza en ciclos de 24 horas.
La temperatura de nuestro cuerpo sigue también un patrón de 24 horas, siguiendo una pauta que tiene relación con nuestro patrón de sueño. La mayoría de nosotros se acuesta cuando la temperatura del cuerpo baja y duerme siete u ocho horas. Si nuestro esquema cambiase de manera que nos acostáramos cuando la temperatura estuviera más alta, dormiríamos mucho más tiempo, hasta 15 o 16 horas. Así pues, de acostarnos parece más importante para determinar cuánto tiempo estaremos dormirnos que el tiempo en que hemos estado despiertos.
Este dato tiene algunas aplicaciones prácticas. Por ejemplo, disminuir el llamado "jet lag" en viajes a zonas de horarios distintos. Es más fácil, por ejemplo adaptarse a zonas de horarios distintos en viajes de este a oeste, en que alargamos nuestro día, que en viajes de oeste a este, en los que lo acortamos. Otra manera importante de usar esta información es la planificación de los turnos de trabajo. Dado que un individuo necesita varios días para acostumbrar su ritmo circadiano a un nuevo esquema, sería más lógico, desde el punto de vista del funcionamiento fisiológico, que los que trabajan durante la noche , continuasen en este turno y no tuvieran que alternar regularmente entre la mañana (8 a 16 hr), tarde (16 a medianoche) y noche de (12 a 8).
¿Cómo se puede solucionar esta necesidad constante de cambiar los patrones de sueño o vigilia? Un sistema sería planificar los horarios de manera que los trabajadores vayan de turnos más temparnos a turnos más tardíos. Trabajadores que siguieron esta pauta ("sistema de retraso de fase"), fueron comparados con otros que siguieron la pauta contraria, de turnos tardíos a turnos anteriores ("avance de fase"). Los trabajadores con retraso de fase eran más productivos y se mostraban más satisfechos, se sentían mejor y abandonaban su trabajo con menos frecuencia (Czeisler, Moore-Ede y Coleman, 1982).
¿Qué conseguimos con el sueño? La sabiduría tradicional ha creído durante mucho tiempo en su habilidad para restablecer el cuerpo y el cerebro de la fatiga tras la actividad diaria . Un estudio reciente que encontró un aumento del sueño de onda lenta y del tiempo de sueño total después de haber corrido una carrera de 92 kilómetros parece apoyar esta teoría (Shapiro, Bortz , Mitchell, Bartel y Jooste, 1981). Sin embargo, ya que las investigaciones han mostrado que existe continua actividad de uno u otro tipo durante el sueño, esta teoría probablemente no lo explica todo.
Otra posibilidad es que durmamos, no para restablecer nuestro cuerpo después de quedar exhaustos, sino para evitar el que se llegue a ello. Mientras dormimos, no podemos realizar todas las demás cosas que nos cansarían.
Otra explicación es la evolutiva, expuesta por Webb (1971), que sugiere que dormimos merced a antiguos patrones adaptativos, que en otros momentos aseguraron muestra supervivencia. Recogiéndose por la noche en el interior de una cueva acogedora, el hombre primitivo estaba seguro frente a los animales salvajes y otros peligros de la obscuridad. Los que consiguieron dormir sobrevivieron y pasaron sus patrones de sueño nocturno a sus descendientes. Esta teoría explica las diferentes pautas del sueño para distintos animales (aquéllos cuyos enemigos están despiertos durante el día, duermen de noche), pero no llega a contestar a la gran pregunta : ¿Por qué dormimos? Hasta ahora no hemos llegado a conclusión alguna.
Sin embargo, después de haber revisado unos ochenta estudios con seres humanos y animales, Webb (1975) llegó a la conclusión de que, aunque sea difícil suprimir el sueño REM y aunque se produzca esa recuperación, no se le puede ligar a ninguna función particular.
PRIMER NIVEL
Durante unos pocos minutos, justo después de haberse dormido, aparece la etapa de sueño ligero, en la que puede despertar fácilmente. Los ojos se mueven más despacio, empiezan a moverse de un lado a otro. Las ondas cerebrales son de 3 a 7 ciclos por segundo, ligeramente más lentas que antes de dormirse. La respiración se torna irregular y sus músculos se relajan.SEGUNDO NIVEL
A medida que va cayendo en un sueño más profundo, aparecerá en el EEG uno de los dos modelos de ondas cerebrales que se dan en esta etapa. Uno muestro rachas cortas de actividad cerebral; son las "espigas" del sueño (12 a 14 ciclos por segundo); el otro es un complejo K, una onda de baja frecuencia y amplitud elevada, que tiene lugar como respuesta a algún estímulo externo, como un teléfono que suena, o interno, como el dolor de una indigestión.TERCER NIVEL
A medida que se va durmiendo más y más profundamente, el cerebro reduce su actividad a un ritmo delta, de 0.5 a 2 ciclos por segundo.CUARTO NIVEL
Cuando las ondas delta se tornan más prominentes, señalan el descenso hacia el sueño más profundo del cual cuesta despertar. Si de repente se despertara, puede que lo hiciera sobresaltado, desorientado y confuso. Normalmente tardará media hora en llegar a este nivel y permanecerá en este sueño profundo de 30 a 40 minutos. Entonces rehará el camino a través de los niveles 3, 2 y 1, según un patrón que tiene lugar en ciclos de unos 90 minutos durante toda la noche. Es un determinado momento, emergerá a un nivel completamente diferente, el sueño REM.SUEÑO REM
Se entra en él de 40 a 80 minutos después de haberse dormido: los ojos, que permanecían completamente quietos, de repente empiezan a moverse de un lado a otro, como si estuviera mirando alguna cosa. La respiración y la velocidad del corazón, que eran lentas y regulares, aumentan de manera irregular a medida que crece también la presión sanguínea. Los trazados de las ondas cerebrales vuelven a un modo muy similar al primer nivel de EEG. De este nivel, conocido como el primer nivel "emergente", es muy difícil despertarse, en contraste con el primer nivel inicial, del que es sumamente sencillo.El sueño REM también es conocido como sueño "activo" o "paradójico", porque todos los síntomas son muy parecidos al estado de vigilia, aunque se está claramente dormido. Otra paradoja es que, a pesar de las muchas señales de actividad, los músculos están tan relajados que no es posible ningún movimiento. Por eso el sonambulismo nunca ocurre durante el sueño REM. su primer período de sueño REM puede durar de 2 a 5 minutos, mientras períodos posteriores duran hasta una hora. Este es el periodo de sueño en el que más posibilidad hay de soñar.
Características del sueño
El sueño es universal en todo el reino animal. Aunque hay muchos animales que duermen mucho y otros que duermen poco, ningún animal puede vivir sin dormir. Los animales menos evolucionados también parecen pasar por periodos de sueño REM y NOREM, al igual que el ser humano.
El conocimiento de que el cerebro funciona durante el sueño ha atormentado a los investigadores excesivamente ocupados con la posibilidad de poder aprender durante el sueño. ¿No sería maravilloso poder enchufar un "cassette" al lado de la cama por la noche y despertarnos por la mañana con la cabeza llena de nuevos conocimientos? Desgraciadamente, "ningún estudio ha sido capaz de mostrar de manera convincente la habilidad para asimilar material verbal complejo durante el sueño".
Ritmos Circadianos
Las plantas, los animales y los seres humanos viven de acuerdo con relojes diarios internos que les marcan la actividad diaria. Estos ritmos circadianos (del latín: cerca de un día) deciden qué cantidad de sueño necesitamos cada día. ¿Qué pasaría si no tuviéramos que comer o dormir o estar despiertos en horas determinadas? En un experimento realizado a principios de los años 60 se llevó a una personas a un sótano sin ventanas ni relojes, ni radio, ni televisión ni ningún otro objeto que pudiera indicar el momento del día o de la noche (Aschoff y Wever, citado por Moore-Ede, 1982) Los participantes comían y dormían cuando lea apetecía. A través de estas y otras investigaciones hemos descubierto que la mayor parte de los seres humanos se organiza en ciclos de 24 horas.
La temperatura de nuestro cuerpo sigue también un patrón de 24 horas, siguiendo una pauta que tiene relación con nuestro patrón de sueño. La mayoría de nosotros se acuesta cuando la temperatura del cuerpo baja y duerme siete u ocho horas. Si nuestro esquema cambiase de manera que nos acostáramos cuando la temperatura estuviera más alta, dormiríamos mucho más tiempo, hasta 15 o 16 horas. Así pues, de acostarnos parece más importante para determinar cuánto tiempo estaremos dormirnos que el tiempo en que hemos estado despiertos.
Este dato tiene algunas aplicaciones prácticas. Por ejemplo, disminuir el llamado "jet lag" en viajes a zonas de horarios distintos. Es más fácil, por ejemplo adaptarse a zonas de horarios distintos en viajes de este a oeste, en que alargamos nuestro día, que en viajes de oeste a este, en los que lo acortamos. Otra manera importante de usar esta información es la planificación de los turnos de trabajo. Dado que un individuo necesita varios días para acostumbrar su ritmo circadiano a un nuevo esquema, sería más lógico, desde el punto de vista del funcionamiento fisiológico, que los que trabajan durante la noche , continuasen en este turno y no tuvieran que alternar regularmente entre la mañana (8 a 16 hr), tarde (16 a medianoche) y noche de (12 a 8).
¿Cómo se puede solucionar esta necesidad constante de cambiar los patrones de sueño o vigilia? Un sistema sería planificar los horarios de manera que los trabajadores vayan de turnos más temparnos a turnos más tardíos. Trabajadores que siguieron esta pauta ("sistema de retraso de fase"), fueron comparados con otros que siguieron la pauta contraria, de turnos tardíos a turnos anteriores ("avance de fase"). Los trabajadores con retraso de fase eran más productivos y se mostraban más satisfechos, se sentían mejor y abandonaban su trabajo con menos frecuencia (Czeisler, Moore-Ede y Coleman, 1982).
Por que dormimos
¿Nos beneficiaría igual quedarnos quietos en la cama, con los ojos cerrados y los músculos relajados, que dormir? Las investigaciones indican que no. El descanso sólo no puede contrarestar la falta de sueño (Webb y Cartwright, 1978). Nadie sabe a ciencia cierta por qué dormimos, a pesar de que son muchos los estudiosos que han pensado e investigado sobre la cuestión. La mayoría de los investigadores han privado de sueño a algunos individuos y luego han observado las consecuencias. Resultó de ello que si bien la gente es sorprendentemente adaptable respecto a la cantidad de sueño, no pueden, en cambio, funcionar sin él durante un período de tiempo ilimitado.Que es lo que causa el sueño
Los especialistas no han descubierto todavía exactamente qué es lo que indica a nuestro cuerpo que es necesario dormir; sin embargo, un descubrimiento reciente puede darnos alguna pista. Al inyectar "una sustancia provocadora de sueño", aislada de la orina humana, en el cerebro de varios conejos, ´'estos mostraron un aumento del 50 % en sueño de onda lenta, un sueño considerado normal. Este sueño era similar al estado profundo sin sueños, que tiene lugar cuando a animales han sido privados del sueño anteriormente se les permite dormir todo lo que quieran (Krueger, Pappenheimer y Karnovsky, 1982). La identificación del factor provocador del sueño podía, posiblemente, ayudar a los investigadores a desarrollar un fármaco para dormir de forma sana y natural.
Función del sueño
¿Qué conseguimos con el sueño? La sabiduría tradicional ha creído durante mucho tiempo en su habilidad para restablecer el cuerpo y el cerebro de la fatiga tras la actividad diaria . Un estudio reciente que encontró un aumento del sueño de onda lenta y del tiempo de sueño total después de haber corrido una carrera de 92 kilómetros parece apoyar esta teoría (Shapiro, Bortz , Mitchell, Bartel y Jooste, 1981). Sin embargo, ya que las investigaciones han mostrado que existe continua actividad de uno u otro tipo durante el sueño, esta teoría probablemente no lo explica todo.Otra posibilidad es que durmamos, no para restablecer nuestro cuerpo después de quedar exhaustos, sino para evitar el que se llegue a ello. Mientras dormimos, no podemos realizar todas las demás cosas que nos cansarían.
Otra explicación es la evolutiva, expuesta por Webb (1971), que sugiere que dormimos merced a antiguos patrones adaptativos, que en otros momentos aseguraron muestra supervivencia. Recogiéndose por la noche en el interior de una cueva acogedora, el hombre primitivo estaba seguro frente a los animales salvajes y otros peligros de la obscuridad. Los que consiguieron dormir sobrevivieron y pasaron sus patrones de sueño nocturno a sus descendientes. Esta teoría explica las diferentes pautas del sueño para distintos animales (aquéllos cuyos enemigos están despiertos durante el día, duermen de noche), pero no llega a contestar a la gran pregunta : ¿Por qué dormimos? Hasta ahora no hemos llegado a conclusión alguna.
Función del sueño REM
Para descubrir si el sueño REM tiene un valor especial, el psiquiatra William Dement (1960) hizo experimentos en los que despertaba a ciertos individuos cada vez que éstos entraban en el sueño REM y después les permitía dormir de nuevo. Durante un período de tres a siete noches este proceso redujo el sueño REM en un 75%. Más tarde, el mismo proceso se repitió con el sueño NOREM. Los que habían sido despertados durante el sueño REM se volvieron más nerviosos e irritables y experimentaron dificultades para concentrarse. Recuperaron sus periodos de REM perdidos mostrando más sueño REM durante la noche de recuperación, es decir, la primera en que no se interrumpió el sueño.Sin embargo, después de haber revisado unos ochenta estudios con seres humanos y animales, Webb (1975) llegó a la conclusión de que, aunque sea difícil suprimir el sueño REM y aunque se produzca esa recuperación, no se le puede ligar a ninguna función particular.
fascinante !!